Viterbo

La leyenda que circula en mi familia dice que mi bisabuelo llegó de Italia y estableció una cantina en Veracruz. Creo que él se llamaba Ángel, o más bien, Angelo. Ahí conoció a Soledad, una mujer menuda de ojos muy azules y tuvieron un hijo, Ernesto.

Por esas fechas, dice esa misma leyenda; es decir, alrededor de 1910, hubo un altercado en la cantina, los hombres sacaron sus pistolas y una o varias balas fueron a dar al cuerpo de Angelo, quien murió.

Mi abuelo supo poco de su padre. Su madre se vio obligada a trabajar para mantener a su hijo, en una época en la cual no era bien visto que las mujeres trabajaran. Entiendo que mi abuelo y mi bisabuela no se llevaron bien: en cuanto pudo, él se desentendió de ella.

Hacia finales de la década de los cincuenta, mi abuelo supo que su madre estaba muriendo y en la miseria. Mi abuela lo convenció de llevarla a casa. Él se rehusaba, pero finalmente accedió.

Mi bisabuela contó a mi madre la historia de Angelo con lo poco que recordaba. Aún así, dice mi madre, sus ojos se llenaban de lágrimas. Soledad murió a los pocos meses.

En el directorio telefónico de la Ciudad de México hay muy pocos Viterbo, la última vez que lo consulté todos eran mis primos. Viterbo es el nombre de una ciudad italiana, cercana a Roma; tienen una santa patrona: Santa Rosa de Viterbo. Viterbo es también el apellido de Beatriz, la musa de Jorge Luis Borges en El Aleph. Cuando empecé a escribir, firmaba únicamente como Felipe Viterbo; no por otra cosa sino porque suena mejor que Felipe Soto (con la consecuente frustración de mi padre). Cuando mi primera novela fue publicada, hubo quienes pensaron que Viterbo no era mi apellido, sino una especie de (torpe) homenaje a Borges. Apenas hasta hace poco tiempo decidí utilizar mis dos apellidos para firmar los textos que considero importantes.

Hace pocos días me contactó en el Facebook un tal Luca Moretti da Viterbo, italiano que no lleva ese apellido, pero es originario de la ciudad que lleva ese nombre. Es un sujeto en sus cincuenta y tantos que se ha dedicado a agregar a cuantos Viterbo ha encontrado en el Facebook por el mundo. Es curioso, todos los Viterbo (los hay en Brasil, en Argentina, en Filipinas) compartimos la misma ignorancia sobre nuestros orígenes.

De hecho, que no sea el apellido de Luca Moretti, sino el indicativo de su ciudad de origen y que los demás Viterbo sean inmigrantes, me da a pensar que Angelo no se apellidaba así (al igual que todos los demás que se dispersaron por el mundo), sino que al tramitar sus papeles, las autoridades mexicanas confundieron el “da Viterbo” con su apellido, legando esa confusión para las futuras generaciones.

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12 comentarios

Archivado bajo Sentimentalismo

12 Respuestas a “Viterbo

  1. Luca Moretti se parece a Lucía Morett…chécale por ahí

  2. tolentinotheboss

    Si, es curioso. Recién descubro tu blog (via Plaqueta), y viendo el aquí, aquí y aquí sobre quién eres, descubro que tenemos cosas en común (como la duplicación y coincidencia irónicamente).

    Mi apellido es Tolentino, al igual que un santo y una provincia italiana; de la misma forma que tú lo haces ahora me planteé la teoría que Tolentino no era inicialmente apellido sino un indicativo de procedencia.

    Anteriormente se acostumbraba decir “Soy fulano de…” y se incluía el apellido de la familia o lugar de origen. Otro ejemplo de esta situación es El Padrino, su “apellido” era Corleone, al igual que otra provincia italiana, y se puede apreciar la aclaración en la parodia de Leslie Nielsen.

    Te felicito por el blog y mando saludos.

  3. Aguirre, creo que es Vasco !!!
    y la lista sigue, sigue, sigue !
    Soto, al menos que uses jabón Zote !!!

  4. Ps mi apellido no tiene nada de diferente pero por extrañas razones y dados de Dios encontramos a un tío mio perdido-secuestrado-abducido por los aliens en internet…para k no se diga k navegar por todas las salas de chat existentes es perder el tiempo

  5. vanessita

    Hola Felipe, ya te habìa escrito otras veces a tu correo porque no podia técnicamente comentar. Veamos si ahora se me hace. Fijate que mi apellido (Toscano) no es el de una ciudad pero indica un origen (que es donde estoy, extrana coincidencia!!). Alguna vez, un alumno me dijo que las personas de origen hebrea, para sobrevivir a las persecuciones, cambiaban el apellido original por el de la ciudad o region de donde venian…puede ser! Tambièn en mi familia la leyenda es de los tataratios maternos que llegaron a Veracruz y luego se fueon a Puebla, pero no se sabe màs. Tu tesis me gusta, me parece interesante y me provoca una especie de ternura. Imagino la situacion: uno que llega a un nuevo paìs, no habla el idioma, se siente “perdido”, dice nombre, apellidos, ciudad, edad, todo junto y el taquigrafista que entiende solo una palabra y se la deja para siempre….

  6. vanessita

    oh que felicidad!!! finalmente un comentario aqui!!! Ahora tu blog no va a ser el mismo, ji, ji, ji!!!

  7. Marilou

    En las leyendas familiares, mi bisabuelo materno llegó de Italia, se quedó en Veracruz, donde tiempo después se casó.

    En algún momento tratamos de ubicar mediante el apellido a los descendientes de su familia…fué imposible.

    Posiblemente sucedió lo que cuentas, su lugar de procedencia se convirtió en su apellido.

    ¡Saludos!

  8. F,
    No descreas en el origen del apellido: los apellidos, en general, surgen trasegada la Edad Media. Había tanta gente en el mundo que dejó de bastar llamarse Pedro. Entonces surgen las múltiples derivaciones: nombres que relacionan un hijo con su padre (Perez, hijo de Pero), vinculaciones genealógicas (El O’ de O’Donnell es al Mc de McCluskey lo que el Safina a Safin: todos hijos de) y las más variadas soluciones.
    Entre los italianos, esas soluciones incluían de todo, desde apellidos burlescos a oficios y profesiones (Cavallo, el de mi familia, podía tanto referir a un criador de caballos como a una persona de dientes enormes). Naturalmente, el recurso a apellidar a alguien por su ciudad de origen fue uno de los primeros y más numerosos. De Orleans, Van Lo-Que-Quieras, Viterbo. Es muy probable que tu apellido sea antiquísimo y provenga de esa misma ciudad italiana. No descarto que fuera, al estilo de Vito Corleone, un apellido impuesto por el oficial de Migraciones, pero me inclino más por la primera opción.

    En cuanto a quien menciona el recurso de las familias judías de cambiarse el apellido a uno “gentil”, es real. Ocurrió en tiempos de la Santa Inquisición. En México, eso incluyó a varias familias regias, como Garza o Treviño. Hay un par de especialistas en genealogía con los que hablé (no me preguntes por qué pues esa es otra historia) que tienen detalles fascinantes sobre el tema.

    Salute.

  9. karla

    no sé qué esté pasando con los blogs, han caido los mitos.

  10. Ana

    Rastrear el árbol genealógico, la mayoría de las veces, ayuda a sentirse parte de algo más grande!

    Saludos!

  11. DANIEL RIVERA

    Hola,.. buen punto,.. mi segundo apellido es Valderrábano,.. realmente pocos en Cd. de Mexico,.. migrantes de España y establecidos en las zonas Petroliferas o de la Cia. de Luz en Nvo Necaxa, Villa Juarez, y Poza Rica,.. Normalmente no lo ocupaba, pues era cuestion de burla en la escuela,.. “el rábano”,… como me trajo problemas.
    Hoy precisamente es lo que me importa la burla, un rábano, porque como comento alguien, te das cuenta que formas parte de algo singular.
    La familia de mi abuelo materno, lo aparto por haberse casado con la chica que aseaba su casa y murio en la miseria, es por eso que casi se perdio el vinculo entre los Valderrábano. Bueno,.. eso contaba mi abuela, quiza por resentimientos.
    Hoy se que tengo familiares que han llegado muy alto,.. Uziel Valderrabano, pentatlonista, un tal Omar Alejandro Rivera Valderrabano que es consul norteamericano en “no se que pais”, ( enorme coincidencia con los mismos apellidos, mi hermano se llama Oscar Alejandro Rivera Valderrábano ¡¡¡¡¡) y por ahi otro Valderrabano en Corporativo Coca – Cola,.. etc,… etc,..
    Esto te ayuda a definirte un poquitito mas, en una ciudad donde un gran porcentaje es Juan – Pérez.

  12. Pingback: Viterbo, una ciudad llena de historia en Italia