La furia del otro

Ahora miro esos años como si otro los hubiera vivido.

El otro tenía veintipocos. Vivía en el noroeste de la ciudad, en uno de esos suburbios que se cuentan por decenas, idénticos entre sí. No tenía auto y la universidad le quedaba a hora y media de su casa. Rara vez tenía dinero. Todas las chicas lindas eran inaccesibles y encantadoras. Las miraba, las deseaba; sólo podía ser su amigo.

En esos meses descubrió que la escritura se le facilitaba. Para escribir se propuso no tener ninguna consideración a nadie, no autocensurarse. El resultado: sus primeros textos fueron primitivos y sexuales… tanto que lo delataban: no había tenido sexo nunca. Al escribir él intentaba definirse (y seguiría intentándolo). Sólo podía escribir bajo un estado de furia.

La furia se dejaba sentir como una descarga eléctrica que al escribir alcanzaba la punta de sus dedos. La furia era el retorno hacia su propia animalidad —una animalidad un poco triste, en tanto sólo podía manifestarse como palabras—. Quería ser poeta y sus poemas pretendían ser obscenos, escandalosos, asimétricos.

Hoy, mientras montaba mis viejos archivos en la computadora nueva, vuelvo a leer esos viejos poemas con mucha nostalgia y un poco de morbo. Me cuesta trabajo ver en ellos a su autor: un joven demasiado delgado, con el pelo a los hombros y la mirada envejecida.

Me sorprende su musa: una compañera de la universidad que ahora está en mi facebook y por quien ya no siento nada.

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7 comentarios

Archivado bajo Sentimentalismo

7 Respuestas a “La furia del otro

  1. yo también tenía mi musa en la universidad… también se me fue el amor por ella… ¿por qué la mayoría de las veces dolerá tanto verse a retrospectiva?-

    buen, buenisimo post.

  2. Marilou

    La furia de la juventud, dejó su lugar a la calma de la experiencia.

    Finalmente uno crece y pasa la hoja de los años.

    Tenia un muso…no está en mi facebook pero si está en mi memoria de esos años.

    Ahora ya no es tan divertido, ni tan encantador como en esos tiempos.

    Su “club de admiradoras” se ha deshecho.

    “El muso” quedó atrás en la hoja de los recuerdos.

  3. punkycienta

    Los años han sido benévolos con ese tipo. Ahora es él el inaccesible, el encantador, el que rechaza y a cambio sólo ofrece su amistad…

  4. Ana

    Así pasa cuando sucede.
    El otro que solíamos ser…

  5. sandiadia

    Para comenzar a escribir siempre necesitamos esa furia…
    yo la extraño.

    Extraño estar al límite..extraño esas emociones causadas por un tercero, o un cuarto…pero que siempre te hacían ir a la computadora…o al papel…y sólo escribir.

  6. Lucrecia

    “y por quien ya no siento nada” eso es lo más hiriente q he leído en mucho tiempo…

  7. Alondra

    Eso te pasa por tenerla en facebook, mis sueños del pasado prefiero dejarlos en ese lugar, entre la niebla de la memoria…Si los reencuentras cae el ídolo. Qué le voy hacer! prefiero guardar la magia de la tableta de chocolate y no la realidad de la barriga cervecera.
    Bueno… también yo prefiero verme como la luchadora de las causas perdidas y no como la “pasota” en la que me convertí. Saludos