360 grados

A veces la vida da giros de 360 grados. Por supuesto, son de lo más estúpido y ocurren a cada rato, para frustración de uno. Literalmente tu existencia se pone de cabeza, amenaza con cambiar radical y definitivamente, llevarte a rumbos insospechados, quizá prometedores y luego, nada, todo sigue igual hermano, estás como empezaste.

Lo difícil es dar vueltas de sólo 90 grados o 180 grados. Incluso una tímida vueltecita de 45 grados. De 30 sería ideal. Ah pero no, toda la vueltezota. Dar medias vueltas o tercios o pequeños giros requiere de entrada no engolosinarse con el volantazo sino saber dejarlo en la dirección adecuada.

Hoy completé un giro de esos de 360 grados.

La sensación es: tanto ruido para tan pocas nueces. Montaña rusa tan chafa. Y ahora qué sigue. Mta.

Diablos.

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4 comentarios

Archivado bajo Ando de azotado ¿y qué?

4 Respuestas a “360 grados

  1. Disfruta la despeinada.

  2. Marilou

    Y el vacío en el estómago también…:))

    ¿No subías y bajabas los brazos, a ver que pasaba?

    ¿No gritabas nada más por no dejar?

    Mta…creo que te faltó ambientarte…

  3. Osh y los detalles?
    Me chocas…

  4. Alondra

    Estás como empezaste… no!, peor!
    Cuando ocurre eso, te han golpeado con guante de hierro y no sabes de donde vino el golpe. Luego tienes que levantarte y dejar curar las heridas, pero siempre queda cicatriz.