Las heridas internas

En las páginas de Facebook y similares somos un encanto. Algunos menos que otros, pero. O en los blogs. Nos gusta mostrarnos simpáticos, o inteligentes, o cultos, o divertidos, o sinceros, o apasionados, o fiesteros, o alcohólicos, o fashionistas, o. Que para un ojo perspicaz, en ese catálogo de supuestas virtudes, nuestras debilidades sean evidentes, qué importa; al fin y al cabo todos somos olvidables. Por tanto, disfrutemos.

En la vida real, el efecto provocado por los escalones que uno va trepando, hacen creer que uno es más o menos El Elegido: todo el mundo es héroe de su propia vida. Me llevo con Fulano, con Zutano y con Mengano, por lo tanto, Pertenezco a ese Selecto Grupo. He triunfado aquí y allá. He tenido fracasos, como todo el mundo, pero yo he podido salir adelante. A mí no me afectan estas cosas. Soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte. Bla bla bla.

La verdad es que cuando éramos niños nos fracturaron el alma varias veces; y como el alma de los niños así como es de elástica, cuando se rompe cicatriza muy mal. Cierra la piel con la belleza física que algunos van adquiriendo, con el dinero que otros van ganando, con la pareja estable y aspiracional que, con el trabajo ideal donde tal. Pero debajo ahí están las heridas internas. Pasan los años y siguen igual de sensibles. Igual que cuando éramos niños. Basta que alguien las toque apenas para que todo nuestro perfecto sistema. Y lloramos de dolor y de miedo igual que cuando éramos niños.

Luego, claro, uno termina destinando buena parte del sueldo en pagar a un psicólogo con la esperanza de que se ocupe de esas heridas internas que jamás sanaron.

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14 comentarios

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14 Respuestas a “Las heridas internas

  1. Torchslusspanik???

    Tschüss!

  2. Eileen Truax

    O bien, busca consuelo en el Facebook, en el Twitter, en el blog…

  3. Yo no gasto en psicólogos… ¿Para que? ¿Para sacarles la lengua de vez en cuando? Mejor que a las heridas algún extraño les de besos… Esa es la mejor cura…

  4. Pero vamos, yo sí que soy un encanto (es broma). La mejor forma de resanar las heridas internas es con una reluciente capa de ego. Pero como bien lo dices, basta rascarla un poco para que se descarapele por completo. Solución: volverte budista o andar con una psicóloga.

  5. Prueba más que suficiente de que la psicología no funciona. O el yo no funciona. O el universo no funciona. O.

  6. Ek

    Para que? eso te hace mas interesante, y con suerte hasta te salen chorrocientas admiradoras porque “ayyyy, pobrecitooo” -ese complejo idiota materno que tenemos todas-

  7. ¿Heridas que no sanan?

    El caso es que siempre sale a colación tu psicóloga y de pronto me siento ante una especie de Woody Allen…jeje

    Apenas leerte, me acordé de este tema (un poco de trova para acompañar al diván de tu terapia):

    “Duele la vida como un puñal hay veces que duele…y duele porque la piel no es materia inerte”

    ¡Besos!… y que sanen tus heridas 🙂

  8. Anny

    Awww!

    Y con este clima que no ayuda, creo que ya se pq mi terapeuta vive en las lomas jajaja… !!

    Todo sana filip, algunas heridas tardan mas pero al final sanan ! : )

  9. O sea que según tu las Psicólogas somos una especie de ‘cicatricure’ del alma? No Felipe! ¿Sabes por qué no te está funcionando? Porque estás errando de especialista.

  10. Karla

    no, no sanan…pero así es menos aburrido

  11. Sandra Romandía

    Exacto, nunca sanan, si sanaran todos seríamos perfectos.
    Cuando el ego deje de existir, todo será paz y amor.
    ¡Qué aburrido!

  12. Sandra Romandía

    Creo que Felipe debería de quitarle su silla a la psicóloga. Aseguro que eres realmente efectivo cicatricure, mucho más que ella.
    ¿Tu psicóloga sabe qué imagen se crea ante los lectores de tu blog?
    A mí me da harta curiosidad conocerla.
    ¿En verdad existe?