Informe extraterrestre sobre la mortalidad en los humanos

Entre los muchos inconvenientes de la especie humana, es que cada individuo, sin excepción, tarde o temprano entra en un estado de inmovilidad y luego de descomposición absolutas. A eso lo llaman muerte.

Como en apariencia ese estado obstaculiza muchas de sus actividades, han dedicado varios milenios a tratar de erradicarlo, sin el menor éxito. Lo más que han logrado es posponerlo unas cuantas décadas, al adelantar buena parte de la descomposición y ponerla antes de la inmovilidad. De tal forma que la segunda mitad de la vida de un ser humano se enfoca en una patética lucha contra esa descomposición que, por lo demás, es imparable.

A los humanos en descomposición les entra una enorme nostalgia por los años en los que aún veían el deterioro como algo lejano. Quizá como un ritual mágico o por lo menos desesperado, se disfrazan para adoptar los atributos de los humanos no-descompuestos. Para esto se estiran el pellejo que los cubre, de la misma forma como estiran el pellejo de un tambor; se tiñen el cabello en tonos imposibles de imitar por la naturaleza; se inyectan sustancias tóxicas que atrofian la movilidad del rostro para evitar que el semblante se arrugue; y adoptan actitudes comportamentales, sexuales, de vestido y de vehículo de transporte que intentan imitar a los no-descompuestos.

Sin embargo, se descomponen; y al final se inmovilizan. Ya inmóviles, se siguen descomponiendo con ayuda de larvas y bacterias, o un horno incinerador.

En ocasiones, este intento por retardar la inmovilidad cobra tintes cómicos. Por ejemplo, aparece un nuevo virus que promete acelerar esa inmovilidad y situarla en el orden adecuado, que es antes de la descomposición y no después de ella. Ante esa amenaza, prefieren seguir viviendo como si estuvieran ya inmovilizados antes que dejarse inmovilizar. Se dejan de tocar. Se cubren el rostro. Experimentan profundos temores. Se vuelven monotemáticos en sus conversaciones. Dejan de interactuar en sitios públicos. Se abstienen del frotamiento propio de la reproducción, o lo entorpecen con polímeros elásticos.

Así se comportan hasta que la amenaza cede y entonces vuelven a dedicarse en cuerpo y alma a disimular su triste deterioro hasta que finalmente el deterioro los inmoviliza.

Cuando esto sucede, los no-inmovilizados organizan una extraña fiesta con dress code (como ellos lo llaman) todo negro donde está mal visto reírse.

Recomendamos no decirles aún lo equivocados que están. Cuando les hagamos llegar nuestra tecnología para ser inmortales y eternamente no-descompuestos conocerán el verdadero significado de la palabra náusea.

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8 comentarios

Archivado bajo Entendimiento humano

8 Respuestas a “Informe extraterrestre sobre la mortalidad en los humanos

  1. Lucercita

    Te amo… es neta, TE AMO

  2. Zuxana Danae

    BRILLANTE simplemente brillante, siempre me gustan tus textos pero esta vez te excediste, que manera de ver las cosas…

  3. Ay, to también te amo!
    Jaaaaaaaaaaaaaa, obvio no… Pero me caes bien.
    (:

  4. Filip

    Ahhh por fin! un respiro de tanta sandez…

  5. Nacer. Frotarse. Subdividirse. Podrirse. Inmovilizarse.

    Interesante.

  6. De lo mejor que he leído en estos días

  7. Fernanda

    De tanto leer que te aman es imposible no escribirlo……

    Sin embargo sere original :

    “frotarte” …

  8. ¿Nausea? ¿Como el libro? Ya lo creo.