Crónica de un evento anunciado

Mi novia me decía, vía telefónica, que aguantara diez minutos en lo que se acababa su cafecito para empezar. Mi editor me decía que ya nos subiéramos al podio. La sala ya estaba llena: eran las 7.10 y la cita había sido a las 7.00: ¡un centenar de chilangos había sido puntual por una vez en su vida! Ya ni yo, que salí de mi casa a las 6.59. Si bien vivo cerca, me parecía haber llegado con excesiva puntualidad: me había parecido conveniente hacerme el divo y llegar con retraso calculado.

Entramos a la sala, nos sentamos, y estudio a la concurrencia. Rarísimo: era como una radiografía de mi inconsciente, ese que con frecuencia intento negar en favor de cierta cordura (jamás lo consigo). Amigos del pasado remoto, familiares cercanos y no tan cercanos, lectores de este blog, blogueros, compañeros de trabajo, mi jefa, mi mamá, mi psicóloga, una pequeña colección de exes y mi novia, que llegó cuando ya estaba todo empezado, en un vestido negro y bronceado espectacular, que la hacía merecedora de más atención que los cuatro sujetos torvos que ocupábamos la mesa de fieltro marrón con jarra de agua y vasitos: en un extremo, moderando, Andrés Ramírez, el valiente, o inconsciente editor que se aventó a publicarme; Sergio González Rodríguez, que leyó la versión íntegra de la puntual crítica a mi novela que publicó Reforma; yo, revisando mi Blackberry; y Xavier Velasco, mandándome mensajes de texto.

Tengo borrada de mi memoria lo que dijo Xavier y lo que dije yo (lo de Sergio también, pero al menos puedo googlearlo), por lo que si alguno de los asistentes recuerda algo, o entendió algo de lo que peroramos, se agradecerá.

Luego vino el momento de la firma de autógrafos y los saludos y felicitaciones. Yo seguía azorado por la combinatoria de personajes: mi psicóloga platicando con todas las mujeres de mi vida que era mejor sólo conociera por referencia mía y nunca en persona; mi novia haciendo amistad con mis exes; mi mamá y mi jefa a pocos pasos; comprobar que mi editor es idéntico a mi mejor amigo de la prepa; los de chilango mezclándose con mis parientes; tuve al por mayor episodios en los que no recordaba el nombre de la persona que me pedía le firmara su libro.

Era como sueño de noche calurosa y de mosquitos, después de haber cenado mariscos en exceso.

Sin embargo, me la pasé bien. Es sólo que no estoy habituado a las reuniones sociales, menos cuando el motivo de la reunión soy yo o algo que hice. Algo tienen de bueno estos eventos y es que únicamente se repiten cada que uno publica una novela.

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13 comentarios

Archivado bajo Felicidad instantánea

13 Respuestas a “Crónica de un evento anunciado

  1. ¡Ah! ¿Y te acuerdas de cuando me dedicaste una novela que decía algo así como que mi máximo logro en la vida era haber llegado a la -oh milagro- mismísima Chilango y eso?

    Ya, en serio: estuvo padre. Tu novela lo merecía.

    ¿Qué mensajes te mandaba Xavier? ¿Cosas como “ya viste a la de chinitos que está en la última fila”? Seguro sí.

  2. Mario de la Rosa

    No recuerdo lo que dijeron Sergio ni Xavier, pero recuerdo tu episodio gracias a que lo escribiste en la página 3 de mi libro. Ya voy en la 204. Un abrazo.

  3. Estuvo increible… felicidades de nuevo. Hasta escribí un post en mi blog al respecto:

    http://gabrielrevelo.blogspot.com/2009/06/verloso-artista-de-la-mentira.html

    saludos!

  4. Hola!

    Muchas Felicidades por tu libro. Me encantaría leerlo. No vivo en México pero supongo que puedo comprarlo a través de Amazon o algun sitito de internet. Cuál es el título del libro?

    Saludos!

    Alicia.

  5. La prin

    Muchas felicidades!!!!… ah, y ya postea algo oyeee

    Te extrañamos

  6. ¡es como Facebook o los sueños, muchos conocidos mezclados aunque que no tengan nada que ver!

  7. sandiadia

    Hola Felps,

    Felicidades por tu libro!

    Me encanta como escribes.

  8. Diana

    La verdad está bien bueno Verloso, sí.
    Saludos de una prima lejana
    D.

  9. O sea, extraño un nuevo post.
    Sí, así era… Creo.

    (:

  10. Aunque, la verdad si te extraño a ti…
    Es decir, todo.

    ):

  11. Naaa, la neta es que no tengo nada que hacer!
    Y ps dije: “Voy a dar lata en algún blog”

    =P