Huellas

Ella acostumbraba quitarse los zapatos y subir los pies en el tablero del auto, y de cuando en cuando sus dedos tocaban el parabrisas. Hoy, ya no sé cuántos días después, el frío condensó la humedad, y como una foto que se revelara, mostró de nuevo las huellas de sus pies en el cristal.

Volví a verla, por un segundo, su cara de placer en el asiento del copiloto, tomándose fotos con el celular, poniendo su música inaudita. Creí que éramos felices.

La próxima vez que lave el auto pediré que limpien bien el parabrisas por dentro, así desaparecerán sus huellas.

Pero el recuerdo no puede limpiarse, carajo.

 

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4 comentarios

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4 Respuestas a “Huellas

  1. JMC

    No sea puñal chinga! A otra cosa. A buscar trabajo que hay cuando menos una boca mas que mantener. Deje de lloriquear y a darle.

  2. La imagen es tan clara… Un ejemplo de tu vida pero que casi es universal. Cada quien tiene sus propias huellas.
    Me dio gusto verte en la editorial. Espero que pronto volvamos a encontrarnos. Ese día te di un abrazo (¿dos?) pero te mando otro.
    -Tere

    P.D. Este es tu blog (¿no debería de ser un espacio de absoluta libertad narrativa?) Estoy en desacuerdo con otros comentarios que he leído sobre alguno de últimos posts: Pienso que debes escribir lo que quieras (cursi o no), cuando quieras y de la forma que quieras.