Telúrico

Si dejo caer una canica en mi departamento, rodará debido a la inclinación del piso. No sé cuánto sea, pero es notable y desconcertante. Unos cinco grados tal vez. He comprobado también que mi cama se desliza lentamente, como continente a la deriva y en cosa de unos días ha avanzado algunos centímetros. Es la colonia Roma, célebre porque las ondas sísmicas suelen amplifcarse. Duermo con las llaves pegadas a la puerta en previsión de que la tierra pueda moverse y yo tenga tiempo de correr antes de quedar sepultado entre escombros.

Eso sería desagradable.

El casero dice que no hay peligro. Como si fuera una ley científica, razona que el edificio ya aguantó el terremoto del 85. Si aguantó ése puede aguantar el que sea. Le sonrío, pero no me convence, creo que se me nota en la cara. Detrás, una grieta estructural se asoma para esconderse en una esquina.

Luego, en momentos como ahora, juro que se mueve el piso y corro a la puerta para salvarme. Quizá la cruce.

 

 

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1 comentario

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Una respuesta a “Telúrico

  1. Kika

    Y si te salvaste? ¬¬